Ganadería intensiva, problemas extensivos.

Esta propuesta es para facilitar la toma de conciencia sobre los problemas derivados de la ganadería intensiva en magnitud proporcional a la que ésta se produce. Es un proyecto ambicioso que recorre toda la cadena de producción de este tipo de ganadería. Por ello, al disponer tan solo de cuatro jornadas se propone una visión holística y global antes que una profunda sobre un único aspecto. El objetivo es investigar y concienciar acerca de la dimensión del problema y de los perjuicios que implica no ya para eliminar el consumo de carne (tan utópico y complicado como eliminar los coches, el alcohol o el azúcar), sino para hacerlo de forma consciente y reducirlo a lo estrictamente necesario.

Información importante para l@s colaborador@s

Calendario y solicitud de inscripción

Este proyecto se desarrollará dentro del taller de periodismo de datos en la sede del Medialab Prado de Madrid del 25 al 29 de marzo. Puedes solicitar participar en este enlace

¿Qué vamos a hacer en este taller?

Este proyecto se centrará en producir material gráfico comunicativo (infografías y/o vídeos) inéditos a partir de los datos existentes para concienciar sobre la problemática de la ganadería intensiva y las posibles reacciones como de productores y sobre todo consumidores para intentar paliarlos.
Para ello será necesario conocer los datos actualizados disponibles como el material ya editado anteriormente (para no repetirnos).

Nos centraremos sobre todo en:

  • Perspectiva temporal de consumo y producción a nivel nacional, europeo y global
  • Coste real de 1kg de carne: económico, social y medioambiental (agua, contaminación…)
  • Consecuencias para la salud humana
  • Educación del consumidor: Etiquetado. Trazabilidad. Accesibilidad de los alimentos. Alternativas.
  • …más elementos que estoy preparando e iré poniendo aquí 🙂

Perfiles deseables para colaborar

Este taller será estará más centrado en la selección de datos ya existentes y en el trabajo de la visualización mediante infografías o vídeo que en “cocinar” los datos mediante herramientas estadísticas como R. Por ello se necesita además de gente comprometida  con el tema tratado diseñadores gráficos o ilustradores con experiencia en infografías y/o producción de vídeo con herramientas como Genial.ly,  Illustrator, public.tableau.com, GIS, AfterEffects,  etc…

Documentos para leer ANTES del taller

Idioma de trabajo // Working language // Língua de trabalho

En busca de la comodidad de la mayoría, el idioma de trabajo será el que resulte como mayoritario entre los colaboradores. En la medida de lo posible se facilitará  el trabajo y materiales en el resto de lenguas de los colaboradores.

In search of the comfort of the majority, the working language will be the one that is the majority among the collaborators. As far as possible the work and materials in languages other employees will be provided.

Em busca do conforto da maioria, a língua de trabalho será a que é a maioria entre os colaboradores. Tanto quanto possível, o trabalho e os materiais serão fornecidos nas outras línguas dos colaboradores.

Empezaremos respondiendo a la siguiente pregunta para ser conscientes de las magnitudes que estamos manejando: ¿cuántos animales criamos (y sacrificamos)? Según los datos oficiales facilitados por los mataderos al Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación en 2017 en España se sacrificaron 50 millones de cerdos, 9,8M de ovejas, 2,3M de vacas, 754M de pollos y 46M de conejos. Solo la imagen de todos esos animales reunidos realizada a partir de estos datos ya daría que pensar. En las granjas de ganadería intensiva los animales no son los únicos maltratados.

La siguiente pregunta, ¿es sostenible y sana la forma en la que los alimentamos (y éstos nos alimentan)?, nos lleva a investigar acerca de la sobreexplotación de las tierras para la producción de pastos cuyo destino no es alimentar a muchas personas, sino a animales cuya carne alimentará a muchas menos. Dicha sobreexplotación se consigue con el uso de pesticidas que acaban llegando al ser humano ya sea en su manejo, de forma residual envenenando la tierra o bien a través de la carne que ceban. Cada año el Ministerio publica listas de los pesticidas autorizados y los recién prohibidos cuando la Unión Europea emite dictámenes tras detectar que pueden ser cancerígenos. La cadencia de este proceso burocrático permite que hoy sea legal usar en España principios como los glifosfatos que ya han sido denunciados como cancerígenos por la UE. Sobre estos datos también se puede investigar.

Pero no sólo comen pastos y piensos. Según los datos publicados por la UE en España se cuadriplica la cantidad de antibióticos que se dan a los animales y que van directamente al consumidor. Uno de los efectos a tal sobreexposición es la alta probabilidad de que aparezcan en un futuro cercano superbacterias nuevas para las que ya no existan antibióticos nuevos que puedan hacerles frente y que en 2050 produzcan más muertes que el cáncer.

Continuando con la cadena de producción de la carne podemos preguntarnos ¿dónde se consume? El ICEX y el Observatorio de Complejidad Económica (OCE) ofrecen datos completos sobre las exportaciones e importaciones por país y producto. En ellos se puede estudiar el ingente comercio de larga distancia redundante. Por ejemplo, España importó 17,4M de € en aves de corral a Portugal y exportó 20M al mismo país. Es decir: se podría haber ahorrado la menor de las cifras y haber exportado únicamente 2,6M llegando al mismo resultado neto. Este absurdo puede darse porque, según los datos disponibles sobre la cadena de valor del producto, el coste del transporte internacional es relativamente barato frente a otros márgenes. Sin embargo, otros datos resaltan que lo asequible económicamente para algunos puede salirnos muy caro ecológicamente para todos.

El último eslabón de la producción, las grandes cadenas distribuidoras, tiene un margen comercial que como hemos visto hace despreciable el coste del transporte. Pero además, con su poder pueden condicionar al otro extremo de la cadena, los productores, a vender bajo pérdidas para mantener los productos ganga que nos atrapan en los estantes del supermercado. Sobre esto también hay datos disponibles que permitirían al consumidor conocer si ese producto está sostenido sobre personas que trabajan en condiciones límites (como la leche española) o que rozan la esclavitud en pleno siglo XXI (como el cacao de Costa de Marfil o el café de Etiopía), lo que nos llevaría a preguntarnos ¿nuestro alimento proviene de un comercio justo?

Y para rematar podemos preguntarnos ¿nos comemos todo lo que producimos? El ciclo de vida de un alimento no acaba con su producción, sino con su consumo. Sin embargo, después de lo caro que ecológica y humanamente ha resultado, la carne en gran proporción acaba en la basura sin llegar a ser consumida. En efecto, los datos provenientes de estudios de la UE indican que es en el consumidor final donde más alimentos son desechados, hasta un 14% de la carne. Sin llegar a comer menos carne, sino tan solo adquiriendo la que realmente vamos a comer se reduciría enormemente la huella ecológica dejada.  

En resumen, la ganadería intensiva tiene enormes repercusiones en la mayoría de los ODS. Este proyecto busca conocer sus consecuencias y dimensiones para promover un consumo más responsable. Si, como nos recordaba Feuerback, “el hombre es lo que come”, entonces para cambiar lo que somos tendremos necesariamente que cambiar la forma en que comemos, y para ello tenemos a nuestra disposición una importante cantidad de datos de los que tendremos que destilar conclusiones e incluso alguna enseñanza de la que poder aprender.